Esto es un cuento.
No es un cuento porque está pasando.
No está pasando porque es ficción.
La primera de las obras, Todas las casas, es un cuento para adultos, una obra que explora los encuentros con el otro en una ciudad, conectando encuentros cotidianos con ecos del universo. El otro es un espejo, pero también una ventana al infinito tal como el universo: vasto, enigmático, lleno de posibilidades y preguntas.
Esta obra es una invitación a mirar tanto hacia adentro como hacia afuera, sobre cómo los espacios se habitan emocionalmente; un diálogo entre lo íntimo y lo inmenso, transformando lugares comunes, como habitaciones de hotel, fábricas o taxis, en escenarios cargados de vida y simbolismo cósmico.
Sobre la obra
Todas las casas ocurre en una ciudad. Pero no es una ciudad cualquiera: es una urbe simbólica, en perpetuo movimiento, que podría ser todas las ciudades y, a la vez, una sola.
La obra propone un pacto con el público, un pacto por la ficción que se desdibuja constantemente para confrontarnos con el momento presente, con aquello que está ocurriendo ahora mismo, aquí, frente a nuestros ojos.
Narrada como un cuento y, al mismo tiempo, negándose a serlo, Todas las casasnos recuerda algo esencial: nunca dejamos de necesitar ser narrados, ser vistos.
En esta pieza, el teatro es un trampolín hacia la imaginación, un espacio donde lo público y lo íntimo se entremezclan, y donde el público participa de un viaje sin abandonar sus butacas.
La obra juega con los límites de la teatralidad y lo real. A través de encuentros y fragmentos de vida, explora el incesante movimiento que define nuestra existencia. Es un homenaje a lo cotidiano, a aquellas vidas que, por pequeñas que parezcan, podrían conmover al mundo.
Todas las casas no es solo teatro, es una intención; un recordatorio de que, como humanidad, nunca dejamos de necesitar ser narrados, ser vistos.
Una obra imprescindible para quienes buscan encontrarse con lo humano, lo universal y lo íntimo en una experiencia teatral que transforma al espectador en parte activa del relato.
Dirección: Aldara Molero
Dramaturgia: Aldara Molero y Natalia Mariño
Ayudante de dirección: Beatriz Rivas
Interpretación: Efraín Rodriguez, Lucía Sánchez, Adriá Olay, Rebeca Hernando y Abraham Arenas
Vestuario y escenografía: Berta Navas
Sonido y audiovisuales: Kevin Dornan
Diseño de iluminación: Nuria Henríquez
Fotografía: La Megías Fotos
Grabación de vídeo: Javier Sánchez-Guerrero y David Pérez
Edición de vídeo: María Moreno Novoa y Javier Sánchez-Guerrero
Diseño de cartel: Irene Glez Lara (Verde Pistacha)
Producción, distribución y comunicación: Cuarta Pared